Miércoles, 29 Febrero 2012
Feb29

ELOGIAR Y CASTIGAR

Categoría // ESCUELA DE PADRES

¿TU HIJO SE PORTA BIEN?

Lo primero que tenemos que tener claro es que conducta queremos cambiar, erradicar o premiar para que continúe y el niño también.

  • Inadecuado:“Luis se enfadó mucho y se portó mal” Adecuado: Luis gritó a su hermano, se encerró en su cuarto y se negó a abrir la puerta cuando se le pidió
  • Inadecuado:“Carlos no comió nada” Adecuado: Comió 2 cucharadas de puré y medio plátano

 


¿CÓMO CONSEGUIR QUE NUESTRO HIJO REPITA ALGO ADECUADO QUE HA HECHO?

En general los niños aprecian lo que nos gusta a nosotros, el elogio personal o de otras personas cercanas a su entorno (tíos, abuelos, amigos, etc.) suele funcionar muy bien.

  • “Pero que bien que lo has hecho”
  • Jugar con él.
  • Darle un abrazo un beso o hacerle un gesto cariñoso acompañado de la frase concreta: “Que bien que estás comiendo…”
  • Con algo material que le guste o comida. En estos casos hay que elegir un premio consecuente con lo que ha hecho. Ej. si se come bien algo, darle el postre que elija

 


¿CÓMO CONSEGUIR QUE DEJE DE HACER ALGO?

La forma más eficaz para que el niño deje de hacer algo molesto o poco adaptativo en la situación, es que los padres o el niño hagan algo para que esa conducta desagradable no aparezca.

 

Hay varias maneras:

  • La más eficazpremiando cuando hace otras conductas alternativas a la situación molesta alabándole o dándole instrucciones. Ej. para que deje de llorar, hacer algo divertido para reíros juntos. Cantar, bailar, etc. 
    Ej. Para que guarde los juguetes o ayude si normalmente no lo hace, alabar y premiar con cariño cuando lo haga, a la vez lo hacemos con él y le decimos como hacerlo, también se propicia la situación con canciones o consecuencias positivas.
  • Evitando una situación incómoda. 
    Ej. Evito llevar a mi hijo al supermercado donde le dará una rabieta .Valorar antes de llevarlo a un lugar si aguantará el ritmo, ya que si está cansado o es muy pequeño no suele aguantar el ritmo de ir al super, a no ser que participe y se lo hagamos agradable.
  • Escapando de la situación, ya estoy en ella y la conducta se está dando. 
    Ej. Saco a mi hijo del cine porque está llorando y dando patadas. 
  • Retirar nuestra atención cuando haga algo desagradable, como una rabieta. ¿Cómo? No reaccionar, estar inexpresivos, evitar mirarle y hacer otra cosa, hablar con otras personas sin hacer referencia a su conducta… hacer como si nada.
Regla de oro: No cederNo ceder

Esta forma a veces se hace difícil porque de alguna manera “cedemos”:

- Prestándole atención: “como sigas así no te voy a hacer caso”, eso ya supone hacerle caso.
- Si no aguantamos y perdemos el control “ya está bien”.

- Las personas del entorno le hacen caso porque se sienten incómodas. “¿Porqué te pones así?”

- La inconstancia. Unas veces le hago caso y otras no ante el mismo hecho, él percibe la contradicción y lo repetirá en el futuro a ver si le haces caso. Es similar al refuerzo de jugar a una máquina tragaperras, como no sabemos cuando habrá premio juego siempre.

MUY IMPORTANTE: estar atentos cuando deja de llorar o patalear y empieza a hacer algo adecuado, acercarse e interesarse por lo que hace. En ese momento, ¡SI le hacemos caso!, le decimos que puede hacer para ayudarnos y le elogiamos o le decimos algo cariñoso cuando lo hace o se porta mejor (dejar de llorar ya es portarse mejor)

 

No podemos “hacer como si nada” con conductas inaceptables como pegar, cruzar un semáforo en rojo, jugar con algo peligroso, tocar algo caliente…
  • La menos eficaz, el castigo, darle algo malo al niño como consecuencia de lo que ha hecho (reprimenda) o quitarle algo que quiere. 
    Ej. ”Si no terminas la cena después no hay cuento” Elegir bien el reforzador (Cuento) 

    - Ventajas: es eficaz a corto plazo y los padres sienten alivio. 

    - Desventajas: el efecto dura poco, tiende a intensificarse y como los padres sienten cierto alivio tienden a usarlo más veces. No se enseña al niño a resolver el conflicto, los padres son modelos y tienen que dejar claro que es lo que el niño debería hacer o decir en ved de lo que está haciendo.

Siempre tiene que ir acompañado de consecuencias positvas, hay que enseñarle lo que debe de hacer y explicarle como expresar sus emociones.
  • Otra manera de castigar es la sobrecorrección, se trata de un castigo más leve e implica que el niño haga en mayor cantidad y más veces lo contrario que estaba haciendo. 
    Ej. Pintar las paredes, como castigo se le impone que la lave y también otras cosas que ha pintado como el suelo, etc. 
    Es eficaz a corto plazo y la persona que lo aplica siente alivio porque “funciona” pero en general no “corrige” para más adelante, porque no se le dice cómo debe de hacerlo (dónde pintar) o no se fomenta que haga cosas incompatibles con el problema (que dibuje en un pizarra pequeña que es igual o más placentero) 
    *En una ocasión ante esa situación, una mamá forró de papel blanco una pared entera para que el niño se expresara agusto.
  • Dentro de el castigo hay una estrategia que suele funcionar con los niños más pequeños (2-3 años) se trata del Tiempo fuera o “El rincón de pensar”.

Ventajas:Rincón de pensar

- A ayuda a calmarse y recuperar el autocontrol.
- Se transmite un mensaje claro: “no nos gusta esta conducta”

¿Cómo hacerlo?

- Es importante no acompañarlo de gritos o malas caras, para que el niño no lo asocie.
- Al principio aplicar la técnica para un solo comportamiento sino se confundirá, explicar tranquilamente que se le mandará al rincón de pensar si sigue desobedeciendo.

- En un lugar aburrido, el niño prefiere estar en otro sitio más divertido.

- Tiempo: 1 minuto por año puede ser una buena norma y hay que controlar el tiempo.

- Si se va sin permiso, se le debe volver a llevar al lugar y castigarle con 1 minuto adicional (si sobrepasa las 3 veces, pruebe otra consecuencia).

- Después de que el tiempo se cumpla se debe hacer que el niño haga lo que se le pidió que hiciera, si coopera elogiar cálidamente.

 

 


 

¿POR QUÉ SIGUE HACIENDO ALGO MOLESTO?

Mantendremos una conducta inadecuada si le prestamos atención reforzando o regañando.

“Un niño llora porque no le compran un capricho y los padres, abuelos, etc. acaban comprándoselo”-desparece el llanto y el malestar de la madre.

Consecuencia: el niño se siente recompensado y repetirá lo que ha hecho en situaciones similares.
Ocurre lo mismo cuando nos contradecimos o el padre dice una cosa y la madre otra.

La unión hace la fuerza y cuando nuestros hijos perciben consistencia en los criterios educativos de los padres o personas encargadas de su educación les ayudamos a valorarse, a ser más seguros, y a saber decidir con criterio.

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